A esos
hombres de poca fe que en cuanto las cosas se tuercen un poco dejan de creer va
dedicada esta entrada. En este caso, orientada al Eurobasket de Eslovenia 2013
y a la fe en nuestra selección de baloncesto que acaba de destrozar en cuartos
de final a Serbia. Esta entrada también va dedicada a mí, que tras el partido
de Italia dudó de un gran equipo como es el nuestro. No volveré a hacerlo.